Aquellos besos que ya no vuelven convierten mi vida en algo raro. Tus besos eran mi faro, la única luz que guiaba mi rumbo en oscuridad del mar y la tormenta, no existe nada igual que aquellos besos míos, tus besos.
Aquellos besos tan dulces como aquellos besos nuestros que son del color de tu ropa interior, siempre me volvieron loca de amor.
Gracias Jaime por la frase de apurarme una sonrisa. No se puede creer donde hubo amor queda brisa, ceniza.
No se si enterarte, de mi pena, penita pena. O si te va a dar más rabia, ¿O ni siquiera me dedicas eso?
¿Cómo me puedo sentir cuando sé que no voy a encontrar un chico igual a mi otra mitad? El otro dueño de aquellos besos que eran mi descanso, mi fantasía sexual, las ganas de volver a casa a encontrar todo igual.
Aquellos besos míos, tus besos.
Un beso, de aquellos besos...
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