Me despierto pensando si hoy te voy a ver, pero es inútil negarlo: tu me estás atrapando otra vez.
Eres un ángel maldito, eres la dama más cruel, un arma de doble filo. Contigo solo puedo perder, tu me estás atrapando otra vez.
Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no. Y ahora tengo que esconder las heridas. Y ese pulso que jugué porque quise lo perdí, nunca me podré alejar de ti.
Te extraño cuando llega la noche, pero te odio de día. Después me subo a tu coche y dejo pasar la vida.
Debería dejarte, irme lejos, no volver. Pero es inútil negarlo: TU ME ESTÁS ATRAPANDO OTRA VEZ.
Contigo sólo puedo perder. Y aunque alguien me advirtió nunca dije que no y ahora tengo que esconder las heridas. Y ese pulso que jugué, porque quise lo perdí, nunca me podre alejar de ti.
La eternidad
Yo bajando a los infiernos, y tu cruzando el paraíso
jueves, 17 de noviembre de 2011
sábado, 10 de septiembre de 2011
Me acobardó la soledad y el miedo enorme de morir lejos de ti. Qué ganas tuve de llorar sintiendo junto a mi la urna de la realidad. Y el corazón me suplicó que te buscara y que le diera tu querer. Me lo pedía el corazón y entonces te busqué, creyéndote mi salvación. Y ahora que estoy frente a ti, parecemos, ya ves, dos extraños. Lección que por fin aprendí, como cambian las cosas los años. Angustia de saber, muerta ya la ilusión y la fe. Perdón si me ves lagrimear, los recuerdos me han hecho mal. Palideció la luz del sol, y al escucharte fríamente conversar. Fué tan distinto nuestro amor y duele comprobar que todo, todo terminó.
Qué gran error volverte a ver para llevarme destrozado el corazón. Son mil fantasmas al volver burlándose de mi, las horas de ese muerto ayer. Perdón si me ves lagrimear, son los recuerdos que me han hecho mal.
Qué gran error volverte a ver para llevarme destrozado el corazón. Son mil fantasmas al volver burlándose de mi, las horas de ese muerto ayer. Perdón si me ves lagrimear, son los recuerdos que me han hecho mal.
jueves, 8 de septiembre de 2011
Fuimos mucho más que nada, fuimos la mentira, fuimos lo peor. Fuimos los soldados a la madrugada por esa ambición. Y ahora estoy en libertad, y ahora que puedo pensar, en no volver a ser esa, la misma de antes. Qué tristeza hay en la ciudad amor, sábado soleado, y en el centro de la estatua del dolor me sentí parada..
Fuimos mucho más que todos, reyes de la noche, de esta tempestad. Si te vendí, si te robé, te traicioné, fue por uno más. Y ahora estoy en libertad, ¿y ahora qué puedo pensar?, en no volver a ser esa, la misma de antes.
Fuimos perros de la noche, oxidados en tristeza
Querer lo que querer sin tener que lastimar, recordando que tu amor se robo mi dignidad, olvidémonos los dos, no volvamos a empezar, ¿para qué?.
Fuimos mucho más que todos, reyes de la noche, de esta tempestad. Si te vendí, si te robé, te traicioné, fue por uno más. Y ahora estoy en libertad, ¿y ahora qué puedo pensar?, en no volver a ser esa, la misma de antes.
Fuimos perros de la noche, oxidados en tristeza
Querer lo que querer sin tener que lastimar, recordando que tu amor se robo mi dignidad, olvidémonos los dos, no volvamos a empezar, ¿para qué?.
jueves, 18 de agosto de 2011
Aquellos besos que ya no vuelven convierten mi vida en algo raro. Tus besos eran mi faro, la única luz que guiaba mi rumbo en oscuridad del mar y la tormenta, no existe nada igual que aquellos besos míos, tus besos.
Aquellos besos tan dulces como aquellos besos nuestros que son del color de tu ropa interior, siempre me volvieron loca de amor.
Gracias Jaime por la frase de apurarme una sonrisa. No se puede creer donde hubo amor queda brisa, ceniza.
No se si enterarte, de mi pena, penita pena. O si te va a dar más rabia, ¿O ni siquiera me dedicas eso?
¿Cómo me puedo sentir cuando sé que no voy a encontrar un chico igual a mi otra mitad? El otro dueño de aquellos besos que eran mi descanso, mi fantasía sexual, las ganas de volver a casa a encontrar todo igual.
Aquellos besos míos, tus besos.
Un beso, de aquellos besos...
miércoles, 17 de agosto de 2011
sábado, 13 de agosto de 2011
Uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia, pero su tren vendió boleto de ida y vuelta.
Son aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas en un rincón, en un papel o en un cajón.
Como un ladrón te acechan detrás de la puerta, te tienen tan a su merced como a hojas muertas.
Que el viento arrastra allá o aquí, que te sonríen tristes y nos hacen que lloremos cuando n a d i e nos ve.
Parecía el cielo porque estabas conmigo, todavía soy tu amiga, pero te deseo el bien.
Puedo presumir de poco, porque todo lo que toco se rompe, te presté un corazón loco que se dobla con el viento y se rompe.
El ''fuera de juego'' era evidente y en la frente me escribí tu nombre por primera vez, y todo lo demás también.
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