sábado, 10 de septiembre de 2011

Me acobardó la soledad y el miedo enorme de morir lejos de ti. Qué ganas tuve de llorar sintiendo junto a mi la urna de la realidad. Y el corazón me suplicó que te buscara y que le diera tu querer. Me lo pedía el corazón y entonces te busqué, creyéndote mi salvación. Y ahora que estoy frente a ti, parecemos, ya ves, dos extraños. Lección que por fin aprendí, como cambian las cosas los años. Angustia de saber, muerta ya la ilusión y la fe. Perdón si me ves lagrimear, los recuerdos me han hecho mal. Palideció la luz del sol, y al escucharte fríamente conversar. Fué tan distinto nuestro amor y duele comprobar que todo, todo terminó. 
Qué gran error volverte a ver para llevarme destrozado el corazón. Son mil fantasmas al volver burlándose de mi, las horas de ese muerto ayer. Perdón si me ves lagrimear, son los recuerdos que me han hecho mal.

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